EL COCINERO Y LA GRULLA

//EL COCINERO Y LA GRULLA

EL COCINERO Y LA GRULLA

Un rico marqués salió de caza y mató una grulla, dándosela luego a su cocinero para que la asara. El ave estaba tan gorda y apetitosa que el cocinero no pudo resistir la tentación de quitarle una pata y comérsela.

Cuando se sirvió el plato, el marqués se dio cuenta de que a la grulla le faltaba una pata y muy enfadado pidió explicaciones al cocinero.

  • Las grullas tienen una sola pata -tuvo el descaro de responder el cocinero-
  • ¿De verdad? Entonces mañana iremos a comprobarlo, al estanque, y si resulta que has querido burlarte de mí, vas a saber lo que es bueno

Por la mañana, las grullas del estanque, como todas las zancudas, dormían en equilibrio sobre una sola pata.

  • ¿Qué os había dicho? -sonrió socarronamente el cocinero-

El señor dio una palmada y las grullas, asustadas, pusieron en el suelo la otra pata y huyeron.

  • ¡Así no vale! -protestó el cocinero. Ayer no disteis la palmada. Si lo hubierais hecho, también la otra grulla hubiera sacado la otra pata

Por mentiroso y descarado fue encarcelado, teniendo sólo para comer pan duro y agua.

Referencia: El cocinero y la grulla

2018-06-22T12:38:03+00:0024 enero, 2012|Categorías: Naturaleza|
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