Es sin duda una de las joyas de Los Pedroches. Lo mandó construir Doña Elvira de Zúñiga en 1476, primero como monasterio de monjes, aunque a su muerte, sus hijas Isabel y Leonor hicieron de él un convento femenino de clausura. Esta edificación ha llegado a nuestros días con muy poca transformación en su esencia. El monasterio está compuesto de patios, claustros, iglesia con esbeltas bóvedas de crucería y cementerio, incluso tiene otra iglesia paralela a la actual que no llegó a terminarse que hubiera estado destinada a convertirse en cripta para los señores de Belalcazar. El claustro de dos plantas de galerías abiertas con arcos y dinteles con primorosas labores y decoraciones. Dispone de un régimen de visitas que se pueden concertar en estos teléfonos: 678 690 470 – 610 968 077 y como recomendación los exquisitos dulces artesanos que elaboran las hermanas clarisas.