La ermita de San Antonio que en realidad es la ermita de Santa Marta. Parece ser que San Antonio se adelantó a Santa Marta en popularidad. No se sabe bien cuando se construyó, aunque sí se sabe que ya existía en el año 1550. Construida en un altozano sobre peñascos y de fabricación muy rústica, antes a las afueras, hoy engullida ya por la población. Ocupada en la guerra civil por el ejército, fueron destruidas todas sus imágenes y objetos de culto. La imagen del santo que hoy conocemos fue donada por un panadero que hizo promesa de reponer la imagen de San Antonio si conseguía sobrevivir a la guerra. En tiempos pasados este lugar gozaba de gran acogida por las parejas de enamorados que en las noches de verano al amparo de sus muros y sus silencios encontraban la intimidad necesaria para sus amores.