Tal vez sea la más humilde de nuestras ermitas serranas. Humilde su construcción pero no el lugar donde se enclava, el paraje de Valdefuentes con una preciosa, limpia y bien cuidada dehesa que en época invernal ofrece unas imágenes brumosas inigualables. Esta pequeña ermita se levanta sobre las ruinas de una anterior construcción del siglo XIV.

A la Virgen de las Cruces se le canta esta copla de rogativas para pedir la lluvia:

Virgen de las Cruces,

la del manto blanco,

pídele a tu hijo

que nos riegue el campo.

 

 

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