Un trocito de historia perdido en nuestra dehesa.

La construcción del camino a Andalucía por Despeñaperros asestó un golpe mortal al viejo camino real o de la Plata. Viaje pesado e incómodo en aquellos tiempos, a causa del mal estado de los caminos, aunque se llamaran Reales y de la Plata.

Leguas y más leguas, a menudo por campos desérticos, con treinta ventas a lo largo de su trazado para refugio cuando fuera menester albergarse a dormir en ellas. Dicha construcción del paso de Despeñaperros se comenzó en 1779 y ya en ese año empezaba el tránsito, ello hundió totalmente la antigua ruta, de tal manera que en ese año deja ya prácticamente de usarse y un camino vital, estratégico en la España medieval y moderna pasó a ser, cuanto más, un camino de mulas difícilmente identificable sobre el terreno donde pueden encontrarse todavía algunas de las famosas ventas que lo jalonaban como la que hoy vemos aquí.

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